Etiquetas

, , ,

Cuando el estrés nos vapulea en nuestra vida diaria, es difícil pensar en sus aspectos más rentables, pero lo cierto es que ha sido el motor de la evolución, sin el cual no nos hubiéramos endurecido y adaptado a ambientes en principio hostiles. La enorme variedad de factores estresantes a la que nos enfrentamos los seres vivos, son un reto para nuestro metabolismo que responde generando diversos programas de defensa, con resultados en ocasiones imprevistos.

Recientemente, tuvimos un espectacular ejemplo de los efectos positivos de someter a estrés células animales. Nature publicaba a finales de enero cómo una bióloga japonesa había conseguido obtener células madres pluripotentes mediante un método infinitamente más sencillo que los hasta ahora utilizados con la misma finalidad: sometiendo las células adultas a estrés por tratamiento con ácido o mecánico, presionando sus membranas.

Este descubrimiento ha estado bajo sospecha en las últimas semanas por la imposibilidad de repetir el experimento con los mismos resultados. Sin embargo, la reprogramación de las células vegetales usando distintos métodos estresantes se conoce desde hace tiempo y es prácticamente un protocolo de rutina.  Le pregunté sobre ello a mi colega Adela Olmedilla, experta en embriogénesis vegetal, y me ofreció como respuesta un excelente resumen acompañado de un mosaico de imágenes.

embriogénesis de anteras

Embriogénesis in vitro: A partir de una planta sana (A), se seleccionan algunos botones florales (B), de los que se extraen las anteras (C), que cultivadas en el laboratorio después de un tratamiento de estrés como el ayuno (D), producen embriones (E), a partir de los cuales se pueden regenerar plantitas (F), capaces de florecer y producir frutos como la planta original (A).

<< Primero se descubrió que a partir de algunas células por ejemplo de raíz o tallo cultivadas en el laboratorio en determinadas condiciones se podía inducir la formación de embriones, de los cuales se regeneraban plantas con las mismas características y capacidades de la planta original de donde se había tomado el tejido para cultivarlo. Gracias a este proceso se consigue por ejemplo la propagación masiva de plantas como las orquídeas, lo que ha abaratado notablemente su precio y ha frenado el expolio de esta especie en su hábitat original. En la línea de este descubrimiento, se ha conseguido, además, obtener embriones cultivando células reproductoras de las plantas en especial a partir del cultivo del polen. Cuando a estas células se les aplica un tratamiento de estrés adecuado cambian el camino para el que están programadas y dan lugar a embriones. Con ellos se consiguen plantas muy valiosas, las plantas haploides que se caracterizan por tener sólo la información genética del padre o de la madre según procedan del cultivo de las células reproductoras masculinas o femeninas. Con ellas es mucho más fácil seleccionar las características que más interesan en una planta: frutos mayores, más dulces o con otras propiedades nutritivas. Además, gracias a ellas se producen líneas puras, doble haploides, con las que de una manera más rápida y eficaz que con las hibridaciones tradicionales se pueden obtener nuevas variedades>>.

Les dejo meditando sobre el inmenso potencial del estrés en positivo y corro a  leer críticamente el prospecto de una crema facial de baba de caracol estresado.

http://www.nature.com/news/acid-bath-offers-easy-path-to-stem-cells-1.14600

 

Anuncios